Políticas públicas nacionales para enfrentar el cambio climático

En conclusión, ¿en qué consiste el lavado de activos?
noviembre 11, 2018
Información y predicción climática para la toma de decisiones
noviembre 11, 2018

Políticas públicas nacionales para enfrentar el cambio climático

El Estado dominicano reconoce la gravedad de la amenaza que supone el calentamiento global y, por ende, el cambio
climático, a la que necesariamente debe hacer frente de forma conjunta y coordinada con los gobiernos locales, el sector
privado, los organismos multilaterales de cooperación y la sociedad en su conjunto.

El compromiso de liderazgo del Estado es consistente con los objetivos climáticos incluidos en la Cumbre del Clima de
París, celebrada en diciembre de 2015, con el objetivo trece (13) de los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobado en
septiembre de 2015 por la Organización de las Naciones Unidas y con un enfoque ambicioso y eficiente en el proceso
de su implementación.

Por tales razones, estas políticas públicas responden al compromiso del Estado con relación al cambio climático, el cual
representa el mayor desafío que enfrenta la humanidad en el siglo XXI.

 

El ultra objetivo de cualquier política pública es aumentar el bienestar de la población del país en sentido general. Se compone o es desarrollada a través de acciones producto de un dossier de instrumentos normativos, tales como leyes, decretos, resoluciones, normas, entre otros, los cuales dan como resultado la elaboración de planes de acción sobre diferentes programas y proyectos, que en esencia son el reflejo tangible de los objetivos de una política pública.

El Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo deberán incorporar, de manera transversal, en todos los planes, programas, proyectos y políticas públicas, las medidas que se consideren necesarias para propiciar la mitigación de las causas y la adaptación al cambio climático, a fin de reducir la vulnerabilidad a sus efectos.

El cambio climático es uno de los más importantes desafíos a los que debe hacer frente la humanidad en el siglo XXI. La utilización de combustibles fósiles, la deforestación y el manejo inadecuado de los residuos han provocado un considerable aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero que aceleran el calentamiento global.

República Dominicana en el contexto nacional e internacional del cambio climático

República Dominicana es un Estado insular en desarrollo localizado en la región del Caribe. Genera menos del 0.1% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI).2 Sin embargo, dada su condición de insularidad es muy vulnerable a los impactos del cambio climático, tales como el incremento en la temperatura el aumento del nivel del mar y la variabilidad extrema
de las precipitaciones.

Diversos estudios han identificado que República Dominicana está sintiendo los efectos del cambio climático por el aumento de la intensidad y frecuencia de las tormentas tropicales en las últimas décadas.4 Como resultado, el país ha sido clasificado, de acuerdo al Índice de Riesgo Climático Global 20185 de Germanwatch, como el décimo más afectado del mundo por los fenómenos meteorológicos extremos entre 1997-2016, como tormentas tropicales y huracanes.

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992, mejor conocida como la Cumbre de Río, República Dominicana suscribió la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y la ratificó el Congreso Nacional mediante la Resolución No. 182-98, de fecha 18 de junio de 1998. En tal virtud, participa activamente
en el máximo órgano de toma de decisiones de dicha Convención, la Conferencia de las Partes (COP).

En el año 2001, mediante la Resolución No. 141-01 del Congreso Nacional, se suscribe y ratifica el Protocolo de Kioto con fines de:

a. apoyar la estabilización de los gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera;

b. apoyar a los países en desarrollo (Anexo I) a alcanzar un desarrollo sustentable, y

c. apoyar a los países desarrollados (Anexo I) a alcanzar la meta de reducción de emisiones de GEI. República Dominicana forma parte de varios grupos de negociación que tienen representación en la CMNUCC, como son la Alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por sus siglas en inglés), el Grupo de los 77 + China (G77+China), el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y la Coalición de Naciones con Bosques Tropicales (CFRN, por sus siglas en inglés).

 

Antecedentes y elementos básicos de la sistematización del proceso de elaboración de la política nacional de cambio climático (PNCC)

Para República Dominicana la gestión del cambio climático se ha constituido en un eje transversal en la administración del Estado. En ese sentido, desde el 2008, con la creación del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), mediante el Decreto No. 601-08, el país viene construyendo un importante proceso de fortalecimiento de sus políticas públicas y marco legal para enfrentar el cambio climático. Ha incorporado el tema en su constitución política de manera taxativa y explícita, al igual que lo ha consignado y visibilizado con objetivos e indicadores en la Ley 1-12, de la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) 2030.

Con la END, el país inicia el proceso de construcción de un nuevo paradigma en su visión del desarrollo, enfrenta necesidades y metas que exigen un cambio en los patrones de producción y consumo, a través de políticas, programas y acciones de adaptación y mitigación, para reducir los riesgos asociados a la variabilidad y al cambio climático, y para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, moviéndose así hacia un desarrollo compatible con el clima, de bajas emisiones y más resiliente ante el cambio climático.

Para República Dominicana la gestión del cambio climático se ha constituido en un eje transversal en la administración del Estado.

 

Conjuntamente con la Política Nacional de Cambio Climático6 (PNCC) oficializada en el 2015, el país cuenta con una serie de instrumentos relacionados sobre los cuales se basa la PNCC, entre ellos:

i. La Constitución política de República Dominicana
La Constitución7 en su artículo 194 declara que “es prioridad del Estado la formulación y ejecución, mediante ley, de un plan de ordenamiento territorial que asegure el uso eficiente y sostenible de los recursos naturales de la Nación, acorde con la necesidad de adaptación al cambio climático”. Y es esta necesidad que determina uno de los principales objetivos de la política, ya que la misma aspira a gestionar estos cambios y sus efectos en la población.

ii. La Estrategia Nacional de Desarrollo 2030
La Estrategia define la “visión de la nación a largo plazo”, estableciendo ejes, objetivos y líneas de acción en torno a los cuales se fundamentan las políticas públicas nacionales a nivel económico, social, ambiental e institucional. De manera específica, en su cuarto eje “procura una sociedad de producción y consumo, ambientalmente sostenible, que se adapta al cambio climático”.

iii. El Plan Nacional Plurianual del Sector Público (PNPSP) 2011-2014
El Plan contiene los programas y proyectos con asignación presupuestaria prioritaria, acordes con los objetivos y las metas sectoriales de la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo al 2030. Para la elaboración de la PNCC se usó como referencia el Plan del 2011-2014, pero actualmente ha sido actualizado para contener los programas y proyectos hasta el 2016. Consigna la contribución prevista del sector público a los objetivos de desarrollo durante el cuatrienio indicado y los resultados detallados que se esperan, los indicadores y metas de las principales medidas de política, la producción pública prioritaria y los proyectos de inversión pública relevantes.

Por otro lado, el país cuenta con planes e iniciativas en los cuales se fundamentan las líneas de acción a ejecutar en términos económicos, ambientales, sociales e institucionales de las próximas décadas. Entre ellos se encuentran:

1. El Plan de Acción Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PANA 2008)
Este Plan8 propone políticas de adaptación orientadas hacia la integración de la adaptación en las políticas y la planificación, pero como ocurre a diferentes niveles, los cuales incluyen el nivel local; el PANA provee una perspectiva de “abajo hacia arriba” y de “arriba hacia abajo”. Esto combina la visión de las comunidades y la gestión de riesgo con amplia participación de las partes interesadas y de desarrollo de capacidades.

El país cuenta con planes e iniciativas en los cuales se fundamentan las líneas de acción a ejecutar en términos económicos, ambientales, sociales e institucionales de las próximas décadas.

 

Este plan fue actualizado (PNACC-RD) dentro del proceso de elaboración (2014-2017) de la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático (TCNCC) con una visión 2015-2030.

La visión del PNACC-RD9 2015-2030 es: “Para el 2030 la República Dominicana habrá mejorado su capacidad de adaptación y resiliencia frente al cambio climático y la variabilidad, reduciendo la vulnerabilidad, mejorando la calidad de vida de la gente
y la salud de los ecosistemas y habrá contribuido a la estabilización de los gases de efecto invernadero sin comprometer sus esfuerzos de lucha contra la pobreza y su desarrollo sostenible, promoviendo la transición hacia un crecimiento con bajas emisiones de carbono”.

2. El Plan de Desarrollo Económico Compatible con el Cambio Climático (Plan DECCC) A principios de 2011 el CNCCMDL, con fondos del gobierno alemán y la asesoría de la Coalición para Naciones con Bosques Tropicales (CfRN en inglés), formuló y aprobó el Plan DECCC, un documento estratégico que describe la ambición del país en materia de desarrollo económico para las próximas dos décadas y la estimación de emisiones de GEI que se pudieran producir en el escenario tendencial, de no producirse las intervenciones estipuladas en la END 2030.

De la misma forma, el Plan DECCC10 identifica las opciones de abatimiento de emisiones y estima el impacto que tendrían en el desarrollo económico y social, estableciendo las metas de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) que servirán de
base para las acciones en materia de mitigación, en un contexto de crecimiento económico en el que se aspira a duplicar el PIB.

3. El Plan de Acción Nacional de República Dominicana para el Desarrollo de Proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) A solicitud del gobierno dominicano, su homólogo de Japón decidió apoyar el “Estudio para la Promoción de Proyectos MDL en la República Dominicana”, a través de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), quien seleccionó y envió un equipo de trabajo desde septiembre de 2008 hasta octubre de 2010.

Junto a la contraparte de República Dominicana, el CNCCMDL, se llevaron a cabo una serie de estudios de campo, al mismo tiempo que se prestó asistencia para el desarrollo de las capacidades de los actores relacionados con los proyectos del MDL, de manera que la capacidad total del país para la promoción del MDL quedara fortalecida.

En la etapa final, el equipo preparó un informe que dio como resultado “El Plan de Acción Nacional de República Dominicana para el Desarrollo de Proyectos MDL”. Este plan contiene herramientas técni-http://ambiente.gob.do/wp content/uploads/2018/03/Plan-Nacional-de-Adaptaci%C3%B3n-para-el-Cambio-Clim%C3%A-1tico-en-la-Rep%C3%BAblica-Dominicana-2015-2030-PNACC.pdf

10 https://cambioclimatico.gob.do/plan-deccc/cas para ayudar a los proponentes de proyectos en la planificación y ejecución de proyectos del MDL.

4. La Estrategia para fortalecer los recursos humanos y las habilidades para avanzar hacia un desarrollo verde, con bajas emisiones y resiliencia climática Esta estrategia11 es el resultado de un proceso de consultas multisectoriales que ha involucrado a
múltiples entidades del sector público y privado, a instituciones educativas y de la sociedad civil. Entre noviembre de 2011 y junio de 2012 realizaron cerca de 15 reuniones y talleres, en los cuales participaron alrededor de 500 personas.

La Estrategia se encuentra directamente articulada con la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 y tiene como objetivo principal: “crear un marco nacional de acción coordinada para fortalecer el aprendizaje relevante para un desarrollo verde, con bajas emisiones y resiliencia climática”. Se plantea como Visión que para el año 2030 “la sociedad dominicana cuenta con un sistema de educación y se implementan políticas públicas que generan las capacidades institucionales y de recursos humanos para
enfrentar los desafíos asociados a la adaptación y mitigación de cambio climático”.

5. El Plan Estratégico para el Cambio Climático (PECC) El Plan Estratégico para el Cambio Climático es un documento de planificación institucional nacional, desarrollado por el CNCCMDL para abordar la temática durante las próximas dos décadas. Tiene como objetivos: 1) el fortalecimiento organizativo y posicionamiento a nivel nacional, regional e internacional del CNCCMDL; 2) la consecución de altas capacidades de adaptación al cambio climático, tomando en cuenta el conocimiento de las comunidades locales, por medio de la ejecución de medidas y acciones sugeridas por instancias competentes y asumidas por el país; y, 3) la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, apoyando el crecimiento económico de una forma sostenible. Actualmente, este plan se encuentra en un proceso de revisión para su actualización con los nuevos
desafíos y acuerdos asumidos internacionalmente por República Dominicana, como el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

6. Las comunicaciones nacionales En los últimos años, y con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el país ha producido estudios sobre el potencial de mitigación y vulnerabilidades ante el cambio climático, así como lineamientos que definirían sus principales políticas y estrategias para enfrentar el cambio climático. En 2003 se presentó la Primera Comunicación Nacional12 y en 2009 la Segunda Comunicación Nacional de República Dominicana, en cumplimiento
con las obligaciones de la CMNUCC.

En noviembre de 2017 finalizó el proceso de la Tercera Comunicación Nacional14 (TCNCC), como ha sido mencionado anteriormente. Fue un proceso que inició en 2014 y en el cual se trabajaron cuatro componentes técnicos principales, que sirven para conocer el estatus actual del país en el cumplimiento de los compromisos internacionales para enfrentar el cambio climático y fortalecer las políticas públicas que permitan contribuir con la mitigación de sus causas y la adaptación a sus efectos. Estos componentes son:

a. El Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero.

b. Simulaciones de escenarios climáticos, para modelar variables importantes en la prevención de los efectos del cambio climático a nivel nacional y regional.

c. Análisis de vulnerabilidades en sectores claves, entre ellos turismo, sector hídrico y salud.

d. La identificación de medidas de mitigación y adaptación ejecutadas, proyectadas y/o propuestas.

Como resultado de esto, el país también puede presentar de forma periódica informes de actualización de sus comunicaciones nacionales, denominados “Informes Bienales de Actualización” (IBA o BUR, por sus siglas en inglés). Dichos informes reportan actualizaciones de las circunstancias nacionales y los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, así como los avances en las medidas de mitigación adelantadas por los países, y las necesidades existentes en materia de financiamiento, acceso a tecnología y fortalecimiento de capacidades. El primer FBUR fue iniciado este año y se espera sea presentado ante la CMNUCC a principio de 2019.

Contribución determinada a nivel nacional de República Dominicana (INDC-RD)

Durante la Vigésima Conferencia de las Partes (COP20), celebrada en Lima, Perú, en 2014, se acordó que cada Estado presentaría su Plan Nacional de Reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero para el 2020. Estos planes se presentaron antes de marzo de 2015 y los compromisos cuantificables de reducción en septiembre, meses antes del inicio de la COP21, celebrada en diciembre 2015 en París, y en la cual se adoptó el Acuerdo de París.

Estos acuerdos se conocen como Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (en inglés: Intended Nationally Determined Contributions, INDCs) y están determinados por los mismos estados según sus circunstancias. Además, aportan información sobre el horizonte de trabajo, la estrategia de implementación, los mecanismos de monitorización y la información cuantificable.

En concreto, República Dominicana presentó ante la Secretaría de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) su INDC-RD15 en agosto 2015 y se comprometió a reducir la intensidad de sus emisiones en un 25%, de cara al 2030, respecto al año 2010. Ello condicionado a que el apoyo sea favorable, previsible, se viabilicen los mecanismos de financiamiento climático y se corrijan las fallas de los mecanismos de mercado existentes.

República Dominicana ratificó el Acuerdo de París (AP) luego de agotar todos los procesos internos correspondientes. El AP fue ratificado a través de la Gaceta Oficial (GO) No. 122-17 del Poder Ejecutivo, el 28 de abril de 2017, luego fue depositado en las oficinas de Naciones Unidas (NU) en la ciudad de Nueva York, el 21 de septiembre del mismo año. Justo un mes después, el 21 de octubre fue ratificado por NU, pasando de ser una Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional (INDC) a ser Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC en inglés).

Conclusión
El Estado dominicano está comprometido a asumir una posición de liderazgo en la lucha contra el cambio climático, a promover una cultura social orientada a fomentar de manera inclusiva la sensibilización de todos sus grupos de interés sobre la magnitud de este reto y los beneficios asociados a abordar su solución, identificando acciones concretas en el ámbito de la mitigación y de la adaptación.

Con ello, el Estado quiere contribuir activa y decididamente a un futuro sostenible y bajo en carbono, minimizando el impacto medioambiental de todas sus actividades y promoviendo la adopción de cuantas acciones estén al alcance para tal fin, un esfuerzo que debe ser compatible con el desarrollo social y económico a través de la generación sostenible de empleos y riqueza.
El mayor reto que enfrentamos es convertir la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) en una realidad del país, transformando las metas propuestas en planes y acciones concretas, que se implementen adecuadamente, que se monitoreen, se reporten y se verifiquen.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.